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cantos espirituales

24/12/2015

guitarcoeur

 

Alta, delgada y con gorrito se planta en mitad del vagón con la guitarra cruzada sobre el vientre. Rasguea una cascada de idénticos acordes, abriendo lentamente el grifo de su voz aguda y melodiosa, que va ganando intensidad sin atravesar líneas de estridencia.

El amor de Pachamama ha entrado en mi cuerpo. Pachamamita me dice que somos sólo uno…

El tren toma varias curvas, acelera y aminora, pero su cuerpo apenas fluctúa de rodillas para arriba, con los pies fijos en el suelo. Cuando termina nadie aplaude.

– Gracias, unas monedas si pueden…

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