Skip to content

mil camas calientes

26/05/2015

Cambiosexo

Vuelvo a esta cantera estéril sólo para llorar la pérdida del hombre preocupado por el hombre, de ese fiel cultivador de la libertad y la tolerancia. Poco le importaron los tumultos y las modas, jamás atendió a correcciones ni correctivos, y supo superar el falso umbral de la comodidad para mirarse y mirarnos desde el lado más hiriente y peligroso. El cine de Vicente Aranda es singular y femenino como la vida de cada cual, que brota de un vientre de mujer y se pierde en la hondura infinita de la muerte. Lágrimas frías riegan un legado incomparable de íntimas fieras revolviéndose en la fragua seminal de mil camas calientes. Más solos estamos, más muertos que vivos.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: