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el idioma de los perros

14/01/2014

Canino

 

Hay castillos e impurezas, padres en eterno viaje de negocios y aviones que se estrellan en una isla verde de la que sólo se puede escapar en coche. Relájate y trata de aprender el profano lenguaje de las lenguas: lamer y recibir, ladrar y temer. En el mundo no hay más que una familia: un padre y una madre, y el recuerdo de un abuelo cantarín. Deja que ellos alumbren el nombre de cada cosa, que traigan el pez y la paz, la sangre y la hembra. Si quieres llegar a viejo, no te mires al espejo. Nada, bucea y no vayas a la escuela. Si tu mundo se desmonta es que has visto Kynódontas, y ahora es demasiado tarde para rebobinar.

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