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el palo

03/09/2012

Parecía que no iban tan mal las  cosas en la fábrica de palillos y, ya ves, todos a la calle con un subsidio de pena. Antes el gobierno protegía más estas cosas. El mondadientes era de interés nacional, como la aceituna, la tortilla y el berberecho. Pero ahora a nadie le importa un pepino. Y dime tú con qué cara me siento yo ahora en un bar de tapas, si sólo te traen un tenedor fabricado en el culo del mundo. Ya ni se acuerdan de lo que son unas buenas banderillas toreras. Mecagoendiós, dan ganas de llamar al judío ese de las cucharas para que haga estragos. Con la de cosas bonitas que he visto hacer con cuatro cajas de palillos, desde la Torre del Oro al puente ese largo de San Francisco. Cabrones.

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