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Mazorquita renegada

16/05/2012

 

Cosechadora de males,

cegadora de certezas,

oigo, ladrido a ladrido,

como te acercas.

 

Cuando late el mar,

siento tu respiración.

Por las calles de ceniza

navega el eco deslenguado

de tu resurrección.

 

No poseo pensamiento

y mi azar es un lamento,

no distingo las distancias

porque no tengo el aliento

de tu voz.

 

Ay, que triste es mi desierto,

que me arrastra mar adentro

a la arena dolorida

que resbala por el centro

del reloj.

 

Mazorquita renegada,

chiquitita despiadada,

docta en la oceanografía

del horror.

Hermosita desdichada

con la sangre envenenada,

vós dictaste la anarquía

de mi corazón.

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