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después

03/01/2012

 

¿Por qué vienes a verme
cada noche,
si sabes que de mí
ya nada queda?

Me buscas,
hoy sereno,
ayer borracho,
en cárceles de amor
siempre desiertas.

No me sigas más
los pasos,
déjame salir
de la trinchera.

Olvida, poco a poco,
lo que fuimos,
devuélveme mi sangre,
mi cabeza.

Y quédate con todo
lo que es tuyo,
que nada ya me importa
a mí esta guerra.

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