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un cubo lleno

08/08/2010

Cómo una doncella puede ordeñar un toro
y, a cada caricia,
un cubo lleno…

Una maravilla ese hombre de mimbre,
ópera pagana,
luz de otro mundo,
danza del fuego,
amor desembrujado.
Dadle al mar su barril de cerveza
y a cada niña
su liebre de marzo,
yo te diré lo que hay que hacer,
soñada o despierta,
entre la cebada,
mazorcas enhiestas,
maizales que la brisa refresca
después de sudar los calores de la tierra.
Yo te diré cómo hacerlo.
Entre tus muslos,
una pluma de caballo.
Entre tus pechos,
un espeso surtidor claro y directo.
Todo son labios,
rosáceos, rojos,
llenos, intensos.
Todo son labios
húmedos, abiertos.
Manzanas agitadas,
semillas de saliva
germinan la huerta.
Mi espantapájaros
siempre alerta.
Una maravilla ese hombre de mimbre,
esa puerta abierta.
.

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