Skip to content

la putilla de la libertad

15/06/2010

Laia Bofarull i González, apodada cariñosamente “la tauleta”, natural de Olot, era una joven sencilla, sensible e inquieta, muy preocupada por las injusticias que en el mundo había y sigue habiendo.
Desde chiquilina siempre amó a la Humanidad empobrecida y quizá fuera esta humildad frente a los pobres y a los desgraciados la que la sumió en ese extraño complejo de mesa camilla que padecía desde muy tiernecita. Gustaba, por ello, de emplear el cráneo y el lomo como depósitos de lo que en ellos los demás quisieran aposentar por minutos y segundos: ceniceros, vasos, platos de arroz, almohadillas, traseros, mejillas y variados apéndices.
A los once años, disfrutando de una vacaciones familiares en Sant Pere Pescador, supo Laia de la existencia de un insigne líder independentista. Entre spaghetti y spaghetti, su mirada se hundió en el fondo del televisor, donde desfilaba Yasir Arafat, acompañado de otros tantos terrorista que cubrían sus dignas testuces con pañuelos a cuadros muy parecidos al mantelito que protegía en esos momentos la mesa del comedor del apartamento en que almorzaba la familia al completo.
Minutos después, mientras padres, abuelos y hermanos allanaban la oreja a la hora de la siesta, Laia hizo suyo el mantel y lo recortó en cuatro partes. Desde entonces, era difícil no encontrarla con una cuadrícula de tela cubriéndole la cabeza. En la playa, al internarse en el mar, se emocionaba al pensar que aquellas mismas aguas que le mojaban los muslos y la tripita pudieron haber bañado en pretéritas tardes los miembros de Arafat o de cualquiera de los terroristas que le acompañaban.
Empezó Laia a leer, a instruirse. Se iba llenando de razón, de ira y de sabiduría al conocer las incontables calamidades sufridas por el pueblo palestino. Hasta el punto que, una noche en que pasaron por la tele La lista de Schindler pensó: “Massa poc!”, y se convirtió en lectora habitual de El periódico de Catalunya, a pesar de que aún se publicaba sólo en lengua española.
La tristeza la embargaba, su amor por la causa palestina le había conducido al odio. Por culpa de aquellos déspotas hebreos sentía la rabia, el rencor y la inquina por vez primera. Su aversión a todo lo israelita la empujó a emplear su primer sueldo como panadera en cirugía: se acortó la nariz y se sometió a varias sesiones de tatuaje para reconvertir un lunar natural en forma de estrellita en una lozana media luna.
Se sentía mujer y sabía que sólo así, como una mujer hecha y derecha, en toda la extensión de la palabra, podría contribuir a la causa palestina. Con el paso de los años, había ido acumulando amigos de todas partes: Austria, Alemania, Noruega, Burgos, Vic, Marruecos, Argelia, Turquía, Egipto… Todos habían ido ahorrando dinero fruto de su trabajo y de varias colectas hasta que, al fin, lograron reunir el suficiente para comprar una embarcación de segunda o tercera mano.
La llenaron de víveres, películas de Leni Riefenstahl y Walter Ruttmann, cómics de Tintín y almanaques de El periódico, y pusieron rumbo al Medio Oriente.
Laia Bofarull i González, “la tauleta”, iba feliz en la bodega, entrenándose para cumplir con su vocación: arrodillada como una humilde monjita en el reclinatorio, se llenaba la boca de agarrotados apéndices masculinos. Cuando llegaran a destino, ningún terrorista pasaría penalidades de cintura para abajo.
Durante el trayecto, entre sorbo y sorbo, su voz dulce y límpida se dejó oír en las radios del mundo entero, la entrevistaron Joan Barril, Juan José Millás e Iñaki Gabilondo. Los pérfidos iraelíes habían bloqueado la entrada a los puertos palestinos, pero a ella ya nada ni nadie la detendría, decidida como estaba a llamar a las puertas de la Libertad con el corazón y con toda la boca.

No comments yet

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: