Skip to content

el castillo de las impurezas

11/06/2010

Si de verdad quieres hacerlo, no lo pienses más: ¡hazlo!
Así piensa un creador y lo demás son mandangas, excusas, horas, días, meses y años de tocarse los huevos. Lo digo por experiencia.
Por esta misma regla de tres, Iván G. Anderson es un creador como la copa de un pino: un buen día se le ocurrió que estaría bien hacer una película de terror sobre fenómenos paranormales, una historia llena de persecuciones, muertes horrendas, efectos especiales y monstruosidades; y en lugar de dejar morir el asunto en su cabeza o de volcarlo en el papel para guardarlo escondido en un cajón, que es lo que hacemos los que nos tocamos las pelotas, tuvo la decisión y los santos cojones de liarse la manta a la cabeza e irse a rodar a Almonacid.
En vídeo, sí. En cuatro localizaciones y con el casting que tuvo a mano. Nadie lo niega. Pero ahí está la película y se la vendieron hasta en el Corte Inglés.
Pero ahí no queda la cosa, porque de la ópera prima de Iván G. Anderson se podrán decir muchas cosas, todas las que ustedes quieran menos una: que es anodina, gris o igual a tantas otras.
Nada de eso, amigos, Psicofonías 1.0 es una pieza única. Nadie –ni siquiera el propio Anderson- podría volver a rodar una obra semejante, que por momentos se hunde en los cenagales del culebrón y otras veces levita entre las brumas de un Rollin o de un Franco.
Expertos paranormales con gorrilla, desollamientos, ancianas en camisón, fantasmas que se pudren… ¡Y ni un ápice de sexo! Ni un culo, ni una tetilla, ni un rabo gordo, nada. Pero este joven creador tiene el talento y los arrestos suficientes como para inventarse una secuencia en la que tres señoritas son atacadas por las tripas de una fantasmal monstrua malvada y ahí tienen ustedes a las actrices abriendo la boca y tragando un gordo apéndice intestinal que bien podría ser otra cosa.
Y ni siquiera eso es lo mejor de la película. Personalmente, jamás olvidaré el momento en que el investigador de lo paranormal empieza a darse en las sienes con dos piedrucas para poder conectar con el mundo espiritual de ultratumba. Mr. Anderson, mañana mismo me veo su segunda película, serie o lo que sea eso y, por favor se lo pido: ¡Siga rodando! ¡No pare nunca!

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: