Skip to content

sin Wells y sin Welles

06/06/2010

Corre por ahí una edición de La isla del terror (Terror Is a Man), suministrada por DVD Spain, cuya carátula asegura que el director de la película es Orson Welles, en lugar del filipino Gerardo de León, que fue quien se puso tras la cámara para rodarla en 1959. Seguramente nos encontramos ante un error de bulto, puesto que la película es una adaptación más de La isla del Doctor Moreau de H. G. Wells, y puede que el diseñador de la carátula se equivocara de maestro por la vía fonética. Aunque también podría ocurrir que el error fuera intencionado, de cara a hacer creer al potencial comprador que tiene en sus manos la joya escondida de un genio y no una película de baratillo en la que el monstruo resulta ser una mezcla entre la momia y un hombre gato.
Esta segunda opción no debe desdeñarse, incluso pensándola a manera de homenaje a la propia película que, emulando los tejemanejes del encomiable William Castle, incorpora un rótulo inicial en el que se anuncia que durante el metraje se oirán algunas señales acústicas –unas campanas- para avisar a los espectadores sensibles de la llegada de las escenas más impresionantes. En realidad, la señal -que suena más bien como un timbrazo- sólo se emplea en una ocasión para enmarcar el diminuto corte de bisturí que inicia una operación quirúrgica.
La isla del terror vive del tópico y, precisamente por ello, sirve para delatarlo en toda su extensión. La protagonista (Greta Thyssen) es una rubia danesa rehogada y reluciente que resulta mucho menos atractiva que su criada indígena (Lilia Durán), infinitamente más sensual y natural. Pero justamente esta carencia de atractivo y la falta de talento interpretativo, que también acompaña al protagonista (Richard Derr), otorgan mayor credibilidad a las insulsas conversaciones que entrecruzan. Vacío en el vacío.
El científico loco, en este caso un cirujano (Francis Lederer), tiene más pinta de escritor alcohólico que de matasanos desprestigiado, y la trama no cuenta con un sólo conato de originalidad. Si el mundo se acabara y sólo quedara esta película, se haría justicia. La raza humana no da para más. Y si no, pongan la tele.

No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: