Skip to content

mambo

25/01/2010



Verán, yo antes escribía diálogos, páginas y páginas llenas de diálogos. Luego, algo sucedió aquí dentro, un chasquido, un silencio, algo. Anoche, en lo poco que dormí, me encontré con Pérez-Reverte en la cocina de un hotel. Acero, cuchillos, ya saben. Hablábamos de algo relacionado con el nervio, sobre la densidad de los acontecimientos y la forma de contarlos, no sé. Y hace un par de semanas, vi que un caza blanco se estrellaba a tres manzanas del piso de mi infancia. Todo tembló: fuego y un fondo grisáceo en el horizonte, pero yo permanecía a salvo. ¿A salvo de qué? Yo antes escribía diálogos y ahora, ya ven, farfullo hasta quedarme sin yesca.


No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: