Skip to content

>se ha hecho de día

04/08/2008

>
Mi niña se me va otra vez, con sus ojillos del irse lejos y su boca del beso triste. Cuando ella está, el tiempo se desata y vuelve loco, y parece que el reloj no existiera. Pero existe. Y me quedo bebiéndome el zumo que se ha dejado en el vaso, más despierto que los cinco sentidos del cazador, remirándola con retina imaginaria, viéndola sonriendo para calmarme, con su blusilla verde y la maletita, allí, bajo el quicio de la puerta de entrada, que es también la de salida.
Cuando mi niña se va, parece que llevara atado al cinto un hilillo que naciera del ovillo enmarañado de mi mente, y que fuera tirando de él cuando viaja en el asiento trasero del taxi, en la cola de embarque o en la butaca mansa del avión. Ese hilo fino e invisible tira de mí de continuo, tintinea a cada rato y dibuja una y otra vez su contorno en mi retina imaginaria.
Casi no ha dormido, alboreando un barullo de humo con el que quería exorcizar los nervios de la partida. Sabían sus labios a tabaco y a pena, y en la mesa ha quedado recostado un paquete vacío de Marlboro. Volverá en unos días su sonrisa solar a traerme el calor de los días claros y las noches doradas y tiernas. Todos sus sabores me apetecen, todas sus palabras me iluminan y el hilo que tira de mi me dice otra vez que se ha hecho de día.
.

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: