Skip to content

>moi le chien

25/03/2008

>
Me fumo este cigarro que dejaste casi entero en el corazón del cenicero de madera. Ya sabes que no fumo, pero lleva la huella de tus labios y esa es razón suficiente.
Esta mañana lavé las tazas y los vasos, también el exprimidor y el plato de las tostadas. Ayer no me atreví, me daba pena romper el orden sincopado de este pequeño mundo que tu habías dejado. Fue todo tristeza contenida hasta volver a leerte antes de meterme en la cama.
El gato está castigado en el comedor, que me ha decapitado a Betty Boob y la ha dejado sin pies el muy cabrón. Ahora anda lloriqueando y cuando me doy la vuelta se sube por las estanterías. Va listo, aquí no vuelve a entrar en una buena temporada.
Y eso, que te imagino, te nombro y te traigo de aquí para allá en la retina y en el pensamiento. Y luego están la bata, la almohada, tus zapatillas olvidadas. Cosas que uno puede ver, tocar y hasta hundir el rostro en ellas. Cosas, sí. Nada ligeramente equiparable a lo que ocurrirá el día y la hora en que volvamos a encontrarnos.

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: