Skip to content

>indefensos olores infantiles

23/10/2007

>
Mañanas en el bosque sembrado de hojitas de pino y de encina. El olor a tierra seca, el calor sobre los matojos de ajedrea, romero, hinojo y espliego. Indefensos olores infantiles, la sombra caliente bajo el techo de ramas cruzadas de la cabaña construida entre cuatro árboles. El hoyo que servía de escondite a cartas, tabacos y revistas robadas. Revistas con mujeres y consultorio para hombres perdidos, para hombres inventados por otros hombres. La cabaña de techo bajo y banco esculpido en la tierra, con su suelo recubierto de piedras lisas.
Mañanas enteras desbrozando el camino de mala hierba, marcando el surco de la bajada del torrente que, tarde o temprano, volvería a llenar de fango la entrada de la casa. Cuánto tiempo abocado a ese silencio de insectos y ligeros roedores de pelambre clara. Lacio sonambulismo del alma aún no desmerecida, ni perdida, de pequeño insensato.
Yo observando las hormigas o jugando en el bidón del agua de lluvia. Yo feliz de no ser más que el ser de lo otro. La perra corriendo a recibirme, dudando al traspasar la cadena de rocas que atraviesa el río. La perra lamiéndome la mano, descansando al frescor de un hueco entre la leña o bajo la mesa cubierta con tapete de lona. La perra luego rota, quebrada y muerta, en la caja de cartón, enterrada en el sótano abierto a los aires de las montañas.
Una nevera de losa, llena de diarios y revistas. Las bellotas tiradas a montones, las piñas desecadas y vacías, la subida a la piscina con la toalla sobre los hombros, el balón golpeando la misma porción de pared todos los días, las noches de vidrio y mosquito. La muchacha de piel tostada y bañador amarillo. Cloro y las primeras brisas de septiembre. El irse, el apagarse. Fiebre del invierno, las cadenas en los bajos de los coches. Tizón y brumas, enormes latas de atún en escabeche, alcachofas braseadas, el cielo llorando estrellas. Amasijo, rabia, ruina. La traición espantosa de las horas convertidas en mucho más que horas. El banquete del tiempo lo deja todo perdido.

No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: