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irregular

24/07/2016

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La madre es una tumba y él ha nacido muerto, en una noche sin luna gobernada por el viento. Lo persigue una idea que no logra comprender, si la oscuridad le alumbra, la luz le hace oscurecer. Hundido en los lodazales, caliente de insana envidia, apedrea escaparates, baña trapos en bencina y, desde lo alto del puente que atraviesa la gran vía, ve incendiarse celulares, ambulancias y tranvías. “¡Viva la Muerte Naranja!” proclaman sus octavillas, impresas en su cuarto cuando despunta el día, recortadas a tijera, embutidas en mochilas que trajina el día entero por calles, plazas y avenidas. Odia al universitario, al que medra en la oficina, al menestral, al funcionario, al vocero periodista. Nadie se salva de su odio, ni curas ni ecologistas, en una bola de fuego a todos los fundiría, reduciendo a carbón a la humanidad podrida.

paja de avena

12/07/2016

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Los primeros vaqueros que me levantaron el alma los llevaba puestos Emma Cohen en una serie de televisión. Poco importaría luego que andara metida en una gallina del barrio de Ali Babá; cada vez que me trinaban los fueros los pantalones silueteados de una dama, me venía a la memoria aquel prodigio original, en blanco y negro, y el presente se venía abajo, porqué aquella belleza era puro misterio y su nombre me iría retando, pasados los años, desde la contraportada de una colección de literatura de terror que iba yo recopilando, a rachas, por papelerías y quioscos. ¿Era ella la responsable de aquellos diseños, grabados e ilustraciones? Su magnetismo gravitaba al por mayor en la hondonada de mi mocedad mal aliñada, elevándose a ese zenit inalcanzable en el que habitan y perseveran los inclasificables.

Una tarde, cuando ya la sabía compañera de uno de nuestros maestros ineludibles, me tropecé con su primera novela, publicada en el ochenta y tres. Di vuelta a la cubierta y, allí estaba ella, fascinante, entre la serenidad, la melancolía y el desamparo, uniendo principio y final en una sola frase: Estoy más floja que la paja de avena. Y así el corazón se va marchitando.

fe de viuda

02/07/2016

vaterin

Pinito, mi vida, que cosa más inhumana es la muerte, dejar de tenerte entre los dedos y echar el resto cumpliéndote la última voluntad. Cenizas son tus carnes tan preciosas. Me quedo sólo con tu tabaco y tu quiniela que, el día que toque, se va a cagar la perra; mandaré hacerte un retrato de cuerpo entero o, mejor aún, una pintura de esas de calle que cubra toda la fachada de la casa, que te verá toda la parada del autobús. Lo otro que me quedaba eran nuestras bolitas del amor, que tanto te gustaba meterte y meterme, limpias como perlas bruñidas. Las he encajado, como me hiciste prometer, en el váter del Bar Orlando, donde van a ver mil culos en una semana, sobre todo ahora que empiezan las vacaciones y tanta gente coge el tren a todas horas. Son como ojos de vidrio reposado con esa mirada que tú ya no tienes. El primero en sentarse he sido yo, pero no me ha salido ni duro, ni blando, ni siquiera un chorrillo de oro. Sequito me tienes, jodido y con el luto taponándome las tripas.

la noia d’Olot

24/06/2016

(Cançó d’amor adolorit per a un matí de ressaca estival)

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Noia de la Garrotxa,

tens el volcà apagat,

i tan sols es torna a encendre

amb el que et fiques pel nas,

amb dos bitllets de cinquanta

i tres ditets d’aiguardent,

que pagant Sant Pere carda

i tu bades el clavell.

 

Tens mirada d’assassina,

els pits esvalotats,

les cuixes et fan figa

i el gènere de rebotiga

te l’han deixat fet un nyap.

 

Súcube de la Garrinada,

el teu llit és un turment,

em claves les dents corcades,

aboques lava gelada

i em deixes sol i calent.

el amor está en la calle

15/06/2016

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Las parejas jóvenes se abrazan en los rescoldos del día, bajo las farolas aún por encender o entre los coches aparcados al borde de las aceras de estas calles que antes fueron rieras. También las he visto apretarse y vestirse de besos a mediodía, bajo el puente de cemento que conduce al parque o en la esquina de los institutos, junto al polideportivo. Algunas, al intentar separarse, siguen unidas por la tela de sus camisetas cargadas de electricidad estática. Tras el muro bajo del aparcamiento, se cortejan dos gatos moteados ante la mirada interesada de otro felino de claro pelaje. El amor está en la calle, el cielo amenaza tormenta.

la zoofilia dominante

26/04/2016

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Ignorancia, estulticia, fanatismo y atrevimiento conforman un combinado mucho más lesivo que aquel otro bautizado con nombre de comisario soviético. Hay que ser ignaro o muy mala persona para ir proclamando por ahí que Goya –partidario y colosal divulgador de la tradición taurina- era contrario a la práctica de la tauromaquia o pretender que dio un giro a su parecer de toda la vida, esgrimiendo argumentos de pizarrín cagolero que harían palidecer a cualquier cagallón pétreo defenestrado en idea. Hay gentuza que se enchufa a la mamella biempensante con la dignidad de un funcionario de prisiones siberiano, mentirosos compulsivos de la memez izquierdosa vegana animalista que han hecho de la moral patraña y poltrona para acrecentar su desvergüenza y dineros. Desde lejos se huele la carroña.

HOY: SADE

07/04/2016

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Esta tarde, a las ocho menos cuarto, me reencuentro con Nico y su dulce conejito blanco. Hace ya dos largos años, me invitaron a participar en un libro que conmemoraba el bicentenario de la muerte del marqués de Sade y accedí, enviando las aventuras del Conejo 23 o los desvelos de una muchacha por su aterciopelado compañerito de juegos.

Pasado todo este tiempo y al calor de otra onomástica menos redonda, llega a Barcelona Tras la huella de Sade que, además de versos, ficciones e imaginería visual, incorpora ensayos sobre el maestro que ha cautivado mentes tan preclaras como las de Buñuel, Topor, Pasolini o Gonzalo Suárez.

Así pues, Sade nos convoca esta tarde, a las 19:45h, en la librería Loring Art de Barcelona, situada en la calle Gravina, 8, junto a Metro Universitat, en pleno corazón de Barcelona. Bajo el amparo de la rubia cerveza, os esperaremos el editor junto a varios autores y artistas. Llegad ufanos, mostrando vuestras laceradas posaderas. Un héroe nos llama y la llama es incendio.

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