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testigo ocular

01/09/2015

El sereno

Se me ha escurrido un ojo

entre tus senos.

Si lo encuentras,

confíaselo al sereno

que sabe dónde vivo

y qué mal duermo

desde que tu marido

carga cuernos

y el crío te pregunta

por papá.

la noche pelágica

30/08/2015

circvamp

Mujeres que arden como soles, cercadas por un corro de corvos cuadragenarios que perdieron la sombra de su hombría en el suelo anegado del último urinario conocido. Sujetos que graznan su espolvoreada alegría con el timbre de un velcro de hojalata oxidada, hembras a mandíbula batiente, camareras que reparten golosinas y danzan al llenar las copas con combinados sin fantasía, mientras el encargado hace sonar la campana.

¿Cuánto llevamos aquí?

¿Cuándo abandonamos el firme y empezamos a hundirnos en esta falla tan adversa?

Dante perdió el compás y se olvidó de dibujar este último círculo.

pájaro de nieve

29/08/2015

gatopajaroinv

Soñé con un gato que abría las páginas de los libros y cazaba, en ellas, palabras secretas. Su cola rozaba el respaldo de mi silla al deslizarse y paseaba los bigotes por los bordes del cenicero en que vacío la calderilla. No tengo cenicero y apenas calderilla, pero el gato me escrutaba con esmero, adivinándome el nombre y las ganas. Subía desde la calle un suave aroma a chocolate caliente y desperté con la dulce curva de tus hombros marcando el horizonte de mi pobreza. Te veía ir y venir, del mar a la tumbona, en esa playa llana asaeteada por el azul de densas sombrillas. Lejos, cerca. Lejos, cerca. Lejos. Todo era azul como mis ojos y claro como tu risa. Me dio por llenarme de pájaros la cabeza, porque en una cabeza caben todos los quehaceres cotidianos, los rudos ademanes de los monstruos, paisajes habitados y desiertos, caminos, túneles y puertos, niños, jóvenes y ancianos… Caben caballos alados, loros mudos, cerdos muertos, policías honestos, ladrones honrados, bastos bloques de cemento y tristes reyes destronados. Venus no se halla sino en mi cabeza y aviva mi fuego el deforme Vulcano, mientras un pájaro de nieve, dormido, alunado, enfría con su canto todo lo que he soñado. ¿Se hiela el fuego? Se quema la nieve entre mis manos.

cicuta

25/08/2015

28a_Thorldvaldsen-Ganimedes-1817-Museo+Thorld+Copenhague

No hay dinero suficiente

para pagar este trago

que me cruza la garganta

y me lleva al otro lado.

canción blanca

23/08/2015

xoc

Hay un camino derecho

y hay un camino torcido.

El derecho, equivocado.

El torcido, afirmativo.

Hay un camino deshecho

donde levanté mi nido

sin cría y sin compaña,

solo, metido en mi mismo.

Hay un certero sendero

que nos conduce al abismo.

claridad de ideas

21/08/2015

Hamlet

Puede que sea de noche a media tarde, en la mitad del siglo, en su comienzo… Puede que sea de noche y no lo sepan más que los muertos que en el olvido van cayendo. Puede que una tiniebla sin fisuras cubra, de parte a parte, el firmamento y que un desorden de luces engañosas simule ese sol que estás tú viendo. Puede que sigas la senda equivocada porque otros tantos, antes, la siguieron, o que repitas sus mismas mentiras porque sólo en la verdad mora el misterio. Puede que mañana sea ya nunca, que el ayer no haya sido sino un pálido eco y que el ahora y aquí en que te refugias sea tu dosis exacta de veneno. ¿Esas son tus diáfanas ideas? ¿Ese tu sólido argumento? Hay quien cree gobernar un corcel alado mientras cabalga a lomos de un flácido jumento, y también está el que es montado, pero se cree el rey del universo.

gente de principios

19/08/2015

one_two_three_6

Cuando iba al instituto, mi compañero de pupitre hacia gala de una enorme conciencia de clase. Se declaraba comunista, internacionalista y poeta. Pintaba hoces y martillos a troche y moche y yo, para contrarrestarle, le dibujaba esvásticas y le escribía a lápiz que “Hitler tenía la razón” encima de la mesa. Puro entretenimiento.

Pasados los años, cuando los dos íbamos a facultades distintas, me lo crucé frente a la estación de ferrocarriles. Iba muy contento con su americana de pana. En la solapa llevaba un pin con una bandera tricolor que celebraba la reunificación de Alemania. Aún ejerce la abogacía.

Por esa época me dejé convencer para formar parte de un club de rol. Éramos unos cuantos chicos y una sola chica que, entonces, abominaba de la flácida languidez que caracterizaba –a sus ojos- los gobiernos de izquierda. Se aproximaba, a grandes zancadas, a los postulados del Partido Popular.

Volvimos a vernos el año pasado. Forma parte de una “colla castellera”, vota a Esquerra Republicana y anhela la llegada de la república catalana independiente.

En la misma reunión ejercía de pinchadiscos otro antiguo miembro del club de rol. Cuando nos conocimos, su estética extrema le había procurado varios encontronazos con las bandas neonazis de Barcelona y se había tenido que arrojar a la vía del metro, para evitar que los pelados le lincharan.

En las últimas elecciones generales y autonómicas votó a Plataforma per Catalunya.

Tranquilos, hoy va por Podemos.

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