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Bienvenidos a TEATRO CANÍBAL

14/03/2014

Cartel Promo Teatro Canibal

 

A quien le apetezca envolverse de inquietud, erotismo y misterio, ya puede adentrarse en los prolegómenos de TEATRO CANÍBAL, una fantasía sonora, saturada de perversiones, que nace de mi colaboración con la escritora María Paz Ruiz Gil.

TEATRO CANÍBAL fusiona el candor del serial radiofónico con la crudeza del folletín sadiano, para enredarnos en una tortuosa relación de dependencia entre dos seres con los que más vale no cruzarnos en las noches oscuras del alma. Capítulos cortos de emisión quincenal que ya podéis empezar a escuchar a través de la página de facebook y a descargar, entrando en el canal de ivoox.

Allí encontraréis el teaser de lanzamiento y el capítulo piloto. Esperamos vuestras críticas.

Encerta, Glòria

12/03/2014

Xreepydoor

 

Quin Barça veurem avui,

el del Tata o el Patata?

 

El primer un 10 lo féu,

lo segon en Bartomeu.

 

L’un que dansa per arreu,

tirant línies, peu a peu;

l’altre que no sap ni on és,

cul pesat i cap espès,

tot pensant en els calés

o en la marxa d’en Valdés.


El cap cot

o el cap dret?

 

Guanyar-ho tot

o no guanyar res?

 

Tata o Patata?

Lo neguit, amic, em mata.

 

 

ventilación

24/02/2014

oilstv

 

Mira en la cocina, mira en tus sesos. Le falta sal al caldo de tu vida y el baile ha comenzado antes de tiempo. Mientras saltan de ardor las palomitas y llenas ese vaso tan pequeño, yo espero en el sofá de pana vieja, mirando una película que no entiendo. Son pálidas las caras de esas niñas, ¿búlgaras, rumanas, yugoslavas? Cuando le diste al mando, tropezándote el canal, ya estaba la película empezada. Los edificios parecen los de aquí, las farolas un tanto avejentadas. Las palomitas brincan en la olla, bebo a pequeños sorbos la fría limonada. ¿Fuiste tú quién vio aquellos abetos, en la feria del pueblo de Yolanda? ¿Es cierto que eran más negros que marrones, más azules que verdes, con las ramas retorcidas y apretadas? Fíjate en esos tan pequeños, como de paisaje en la distancia. Será mejor que apagues el fogón, empieza a oler a blancura calcinada. Abre la ventana, que el aire te refresque los sesos y ventile un poco esa cocina.

Brenda piensa ahora en cortarte los huevos

16/02/2014

Brenda

 

Ya por adelantado, el curso del ochenta y cuatro se planteaba complicado y violento, y más para las chicas, que tenían que lidiar con carne de macarra y baboso. Pero a Brenda no se la pegan, sabe lo que se hace, no es de esas pijas melindrosas que se exhiben meneando el pandero y agitando las plumas en la pista de deporte. A ella le sobran cabeza y agallas para remontar la montaña rusa de sus descomunales tetas. ¿Qué harías si cuatro camellos mal follados violaran y apalearan a tu hermanita sordomuda? Brenda lo tiene claro, va a convertirse en amorcillo vengador, en el Cupido de la muerte negra. Irá a por ti, aunque para trincarte tenga que usar una trampa para osos. Después de un baño y un pitillo empieza la caza. Estáis avisados, capullos.

gipsy frames

12/02/2014

PORMISANGRE

Hubo un tiempo en que comía escuchando la radio para no perderle el oído al catalán materno. Una tarde en que debía de haberse encendido alguna polémica absurda sobre temas de convvencia, el locutor encetó la socorrida tertulia sobre la integración (o no) del pueblo gitano a esta modernez de pacotilla.

Aquel puñado de opinadores de todo y especialistas en nada fueron soltando sus discursos de pegatina hasta que el moderador se interesó por la opinión del invitado del día. Dio la casualidad de que era el periodista Joan M. Oleaque, que venía a hablar de su último libro. Cuando el escritor comenzó aclarando que él mismo era gitano, un turbio e incómodo silencio, seguido de trémolas disculpas, envolvió la emisión.

Oleaque había publicado un libro formidable –en todos los sentidos- sobre la atrocidad que rodeó el crimen de Alcàsser, y ahora presentaba una crónica sobre el auge, desmesura y caída de la ruta del bakalao. Si hubiera publicado un ensayo sobre el garrotín, el chabolismo o el menudeo de drogas, aquellos botarates hubieran actuado sobre aviso, pero, ¿un gitano periodista de investigación judicial y antropólogo urbano? ¡Vamos hombre! A lo sumo cantaor, bailaor, torero o humorista, que pa eso tienen gracia los jodíos.

Cualquiera que hubiera convivido y alternado con familias gitanas, habría advertido su diversidad. Hasta mi adolescencia, además de escolares, los conocí comerciantes, loteros, temporeros, chatarreros, caballistas, vendedores ambulantes… Los había de clase baja, media y tirando a alta. Pero, a partir de cierto punto, su presencia se difumina. ¿No hay gitanos en la universidad o prefieren no decirlo? Y quien dice la academia, dice otras tantas instituciones y sectores económicos y sociales.

Por eso, la otra noche, lo primero que pensé al ver Por mi sangre fue en la novedad que supone toparse con una película -un mediometraje- en el que casi todos los personajes están interpretados por gitanos. Al espectador medio español ya no le extraña ver telecomedias yanquis en las que, desde el doctor hasta el policía, todos los papeles están encarnados por actores negros. Tomará como normal –son muchos años de estigma en la página de sucesos- que un puñado de calés resuelvan sus problemas con palos y escopetas. Pero se le hará inverosímil e increíble –más allá de la escasez de pericia interpretativa- ver a una enfermera gitana o a un presentador de telediarios con marcado acento sevillano?

He aquí uno de los logros de esta peliculita casi doméstica. Se habla mucho de cines indígenas, minoritarios y periféricos, de lo marginal, lo etnográfico y lo alternativo, pero ninguna de estas etiquetas sería capaz de encapsular la naturaleza de este hallazgo tardío. Tardío porque se rodó hace ya siete años y mi ciega ignorancia no le había seguido los pasos por lado alguno.

Algún rumor me había llegado de soslayo, algo sobre una familia gitana que había estado paseando su película por las distribuidoras sin éxito en su afán de exhibirla. ¿Sería la misma? La otra noche, persiguiendo otras perlas, me topé con ella. Algo tremendo.

Se trata, sin duda, de un proyecto personal cuyo autor -hombre de tenacidad envidiable- consiguió implicar a toda su familia y amigos en su artesano desenvolvimiento. Manejando a su peculiar manera los recursos habituales del cine de tiros y hostias –música solemne, ralentís, difuminados…-, desarrolla una trama mínima –el secuestro de un chavalín para salvar la vida de la hija de un capo mafioso- en la que tienen cabida persecuciones, balaceras, venganzas y trasplantes. Todo ello supeditado a la actuación de allegados gitanos, entre los que se cuela –quién sabe por qué- un orondo joven colombiano.

Ingenua y resolutiva a partes iguales, la cinta nos pasea por zonas suburbanas y residenciales cercanas a Sevilla, descolocando al espectador desprevenido al sumar a sus prejuicios habituales las escasas dotes dramáticas de sus desprendidos intérpretes.

Da igual lo que tengas previsto hacer esta noche, pon en marcha el reproductor y mira este ejemplo inaudito de cine familiar urdido con tesón por José Pozo Carmona. Si eres paciente, al final obtendrás una doble recompensa.

Y luego pregúntate, si más allá de chanza y desparpajo, te hubieras creído la historia si los actores fueran buenos profesionales, sin dejar de ser gitanos. No te mientas o llamo a León y al Tormenta para que te den candela.

analtema segundo

11/02/2014

andrgyn

 

Anoche me follé a tu hermano, me colé en su culo de tigresa. Él comía pan y cebolla, bocaditos de jamón y de panceta. Mis manos le buscaron el ombligo, y bajaron, desdentando su bragueta, hasta hundirle una mano entre los muslos y engancharle con un dedo la vía estrecha. Enseguida se tumbó como una alfombra -catifa de carne palaciega- y troné en su hoyo ensalivado, sincopado, con furor de metralleta. Ta ta tá le espetaba mi taladro, lacrimoso, de una blancura violenta, y su boca amagaba los lamentos con el fin de preservar mi dicha erecta. Anoché me follé a tu hermano, malparida niña litronera, me adentré en su lado reposado mientras tú me plantabas en la fiesta.

el coño de Alba

09/02/2014

Teeth

 

Alba tiene un coñito que boquea más que un pez, demasiado continente para un mar con tanta sed. No te metas en la gruta, en la cueva del placer, una fiera centinela vigila pronta a morder. Elige la retaguardia, el opuesto proceder, que te libre del mordiente y la pérdida del ser. Elige la retaguardia si no quieres perecer.

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